‘Rifkin’s Festival’: Woody Allen ama San Sebastián

/ 29 septiembre, 2020

A pesar de los extraños tiempos pandémicos que vivimos, el Festival de Cine de San Sebastián celebra su 68ª edición por todo lo alto con el estreno de la última película de Woody Allen, ‘Rifkin’s Festival’. Una cinta en la que, precisamente, homenajea al certamen y a la ciudad.

La película, con colaboración de Orange, fue la encargada de inaugurar el festival donostiarra el pasado 18 de septiembre, aunque se presentó fuera de concurso. Aterrizará en los cines el 2 de octubre como el trabajo número 51 de la carrera del director neoyorkino. Se trata de una comedia romántica que reafirma la buena sintonía de Allen con los productores europeos tras trabajos como ‘Vicky, Cristina, Barcelona’, ‘A Roma con amor’ y ‘Medianoche en París’.

Woody Allen, el polémico y entrañable director, a través de 8 películas imprescindibles

Leer artículo relacionado

‘Rifkin’s Festival’: amor, crisis y cine

La película cuenta la historia de un matrimonio en crisis, un tema recurrente en las cintas de Woody Allen, esta vez acompañado por el efecto mágico que el cine causa en las personas. El protagonista, Mort Rifkin, es un antiguo profesor de cine que acompaña a su esposa Sue al Festival de Cine de San Sebastián, en el que uno de sus clientes, el joven director Philippe, estrena su última película.

Pero lo que a Rifkin realmente le interesa es vigilar de cerca el comportamiento de Sue, celoso de la fascinación que Philippe despierta en la publicista. Se deshace en comentarios despectivos hacia el trabajo de Philippe, una estrategia bastante catastrófica. Esas críticas tienen el efecto contrario al deseado, ya que Sue reacciona en defensa del director y se acerca todavía más a él.

En medio de esta desesperante situación Rifkin comienza a sufrir ansiedad y estrés, lo que lleva a visitar la consulta de un médico. Así conoce a una joven doctora española, ‘Jo’ Rojas, con la que comparte muchos puntos de vista. Ella será la compañera perfecta para acabar redescubriendo su amor por los clásicos del cine. Las grandes películas de Fellini, Godard y Buñuel se convierten en un ingrediente maravilloso para guiar la película y enganchar a los espectadores.

Protagonismo español

Por su ambientación en San Sebastián, ‘Rifkin’s Festival’ debía contar con numeroso reparto español. Una de las protagonistas, que forma parte de ese ‘cuadrado’ amoroso, es Elena Anaya (‘La piel que habito’, ‘Wonder Woman’). La actriz da vida a la doctora Joana Rojas, la sanitaria que atiende a Mort cuando este empieza a sentir dolor en el pecho por los problemas que le provocan sus celos. 

‘Jo’ y Rifkin tienen muchas cosas en común: su amor por el cine, su visión romántica de ciudades como París (Francia) y Nueva York (Estados Unidos) pero, sobre todo, un matrimonio en el que son infelices. Todo ello les hace reconocerse como auténticas almas gemelas.

El marido de ‘Jo’, ese hombre con el que vive una relación tóxica, es Paco, un pintor interpretado por Sergi López, conocido por su papel en ‘El laberinto del Fauno’, disponible en Orange TV. Paco es pasional y considera que su libertad pasa por engañar a su mujer y tratarla de forma irrespetuosa. El personaje parece una vuelta de tuerca de aquel Juan Antonio que Javier Bardem interpretó en ‘Vicky, Cristina, Barcelona’. Otros de los actores españoles que participan en la cinta son Georgina Amorós (‘Élite’), Enrique Arce (‘La casa de papel’) y Nathalie Poza.

Pero el gran protagonista de la historia es Mort Rifkin, un particular alter ego de Allen. Durante años el director interpretó los papeles principales de sus cintas y después optó por algunos de los galanes más cotizados de Hollywood. Así que ahora sorprende que Mort esté encarnado por Wallace Shawn (‘La princesa prometida’, que puedes ver en Orange TV), un actor totalmente alejado del canon clásico de belleza. Eso sí, Shawn aporta tanta diversión y espontaneidad que es una inesperada vaharada de aire fresco.

La fuente de sus desvelos es su esposa Sue, a la que da vida Gina Gershon, una publicista que trabaja para promocionar la película de Philippe y que está traspasando la peligrosa línea entre la pasión profesional y personal. Philippe, interpretado por Louis Garrel, es una especie de villano simplemente por su buena apariencia y exquisitos modales. Aunque para Rifkin lo peor es que la crítica considere que tiene talento para el cine.

Resulta muy curioso el hecho de que solo Rifkin y ‘Jo’ tengan apellidos. Tanto Sue como Philippe y Paco transitan por la película solo con sus nombres de pila, sin una identidad ‘completa’.

Una oda al cine y a España

Quiero mostrar al mundo mi visión de San Sebastián como un paraíso”. Así definía Woody Allen su trabajo en ‘Rifkin’s Festival’. De sobra es conocida la pasión del neoyorkino por España, un país que le ha devuelto su amor con galardones como el Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 2002.

‘Rifkin’s Festival’ es un catálogo de bellos paisajes donostiarras que casan con ese halo de romanticismo soñador que recorre la película. En las once semanas de rodaje, Allen plasmó la calle Campanario, la playa de Itzurun, el Paseo de la Concha, el Palacio Miramar y el hotel María Cristina. Así como localidades como Zumaya y Pasajes.

Escenarios bucólicos llenos de luz para una historia repleta de humor surrealista, una combinación difícil que solo un maestro como Woody Allen podía conjugar.

Imágenes |

/
Subir