‘The Terror’: cuando todos mueren al final pero queremos saber cómo

/ 4 mayo, 2018

En los círculos críticos no se habla de otra cosa. Cada cierto tiempo alguien cuela una referencia. ¿De dónde viene ‘The Terror’? ¿Es una serie de terror? En varios sentidos. Esta miniserie de altísima factura, que puede verse en AMC, es uno de los estrenos de la temporada.

En Pop TV no podemos ignorarlo: ya es momento de hablar de una expedición que dio comienzo el 19 de mayo de 1845, desde Inglaterra, y nunca llegó a su destino. Dos barcos que representaban el mayor avance técnico de su época se encontraron con la naturaleza salvaje. ¿Hay algo más sugestivo?

‘The Terror’ desde dentro

Una de las virtudes de esta serie reside en su estilo narrativo. Estamos ante uno de los ejemplos de arma de Chéjov más lúcidos de la televisión actual. Es pausada, toma distancia para construir un relato de oscuridad blanca. En todo momento sabes que va a pasar algo terrible, pero no sabes cuándo. De hecho, en todo momento se están sucediendo terribles desgracias, espaciadas entre recuerdos de calor donde el tono visual muta radicalmente.

Pero ‘The Terror nace’ y muere en el ártico. Los barcos son, a su vez, constataciones del ingenio y la virtud humanas. El Erebus, con 378 toneladas, y el HMS Terror de casi 332 toneladas, eran dos embarcaciones equipadas con los últimos avances de la náutica. Contaban con las mejoras en máquinas de vapor que propició la era del ferrocarril. Pero apenas había experiencia en este tipo de territorios.

Testosterona helada

El casting se compone casi enteramente de hombres. Salvando los flashbacks de un pasado de campanillas, y el papel breve de Nive Nielsen, actriz que ya se dio a conocer en ‘El Nuevo Mundo’ de Terrence Malick (2005), la tripulación completa de ambos barcos está compuesta por distintos rangos masculinos.

Entre ellos nos encontramos a Paul Ready, uno de esos actores británicos que has visto y no sabes dónde —en las series ‘Utopia’ y ‘Motherland’, por ejemplo—, un anatomista que hace las funciones de médico multidisciplinar. El irlandés (de Belfast, para ser exactos) Ciarán Hinds, estrella que hemos podido ver en ‘Roma’ o ‘Juego de Tronos’ interpretando a Mance Rayder, es aquí el gran capitán y líder de la expedición: Sir John Franklin, capitán del HMS The Terror.

Tobias Menzies, otro de los referentes en ‘Juego de Tronos’ y ‘Roma’, más conocido por su doble rol (Frank Randall y Jonathan ‘Black Jack’ Randall) en las primeras temporadas de ‘Outlander’, es el segundo al mando del Terror. Y al otro lado, como dos países comunicados por una estrecha frontera, Jared Harris (otro británico con solera) interpretando al Capitán Francis Crozier, oficial de la Marina Real capaz de hablar con los nativos esquimales y capitán, a toda costa, del HMS Erebus.

Basada en hechos reales

Parte de esta historia comenzó con un blog. El Dr. Matthew Betts, conservador del Museo Canadiense de Historia, documentaba este hobby con afán estricto y los productores le consultaron para documentar la serie. Esta relata los extraños hechos, maridados con un exceso de obstinación y rencillas pasadas, que acabaron en fatalidad. Y aunque coquetea con la ficción, con criaturas mitológicas, abruma el mimo documental con el que se ha construido todo el arco central.

El HMS Terror era un buque de bombardeo, un monstruo de guerra construido para la Marina Real británica en 1813. Participó en grandes batallas y sobrevivió a todas. Excepto a esta. El HMS Erebus acabó en las mismas condiciones.

La serie abre con unos créditos que resumen cómo un capitán, Sir John Franklin, fracasa en su intento por forzar el paso del noroeste —la ruta marítima que comprende desde costas nórdicas de Europa hasta el extremo del archipiélago canadiense metido en el corazón del océano Ártico—. A continuación vemos a dos marinos franceses hablando con dos guías inuit, Ebierbing y Tookoolito, mientras que uno de ellos llena páginas recogiendo los testimonios.

Un final anticipado

Ambos barcos desaparecieron. Varios siglos después fueron encontrados semivacíos, lo que espoleó la especulación sobre maldiciones, canibalismo y magia extraña. En cualquier caso, la serie nos deja claro que esta empresa va a fracasar, que da igual el tiempo que aguanten ante las desmesuradas inclemencias. Esta es tierra de muerte, de un blanco tan puro que ciega cualquier perspectiva. Y, por supuesto, los hechos relatados sucedieron realmente.

Ambos barcos se hallaban perdidos hacia el invierno de 1846. Bloqueados y atrapados por el hielo, se decidió pasar un primer invierno en estos hogares de hierro y madera. La expedición iba a durar 18 meses con pronóstico positivo y había víveres para sobrevivir 3 años “y hasta cinco con racionamiento estricto”, tal y como narra el propio capitán.

Uno a uno fueron falleciendo por un hambre voraz, botulismo, envenenamiento por plomo (por las soldaduras de las latas), tuberculosis, enfermedades derivadas de estados de hipotermia o escorbuto. De los 135 tripulantes, 129 murieron antes de 1850. El resto falleció antes siquiera de salir del barco.

Y esta expedición polar no tuvo respuesta hasta 1859, cuando el explorador irlandés Francis McClintock descubrió esqueletos. Otros hechos fueron documentados por inuits de la zona que se toparon con algunos de estos hombres, en estado cadavérico.

Buscando el vuelo MH370 de Malaysia Airlines en el golfo Queen Maud, desaparecido con más de 230 personas y objeto de investigaciones internacionales, el Erebus apareció. Encontraron la nave en ruinas rodeada de esqueletos con claras marcas de canibalismo. Esto abrió una nueva línea de investigación para encontrar al Terror, que fue hallado el 12 de septiembre de 2016, cerca de la isla Rey Guillermo, al fondo de la bahía. 168 años donde apenas se pudo recuperar algo de oro y elementos personales, la campana y poco más.

El hierro no pudo vencer al hielo y los más de 1.000 volúmenes que incorporaba la biblioteca de cada barco acabaron hechos añicos, papel mojado recordándonos que no toda forma de conocimiento es invencible.

Imágenes | AMC Studios

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