Todo lo que aprenderás de historia viendo ‘Vikings’

/ 7 diciembre, 2018

Hay series que son mucho más que un entretenimiento. Ficciones que son oportunidades para aprender y expandir tu mundo, tus conocimientos. Sin llegar a ser un género tan fidedigno ni tan riguroso como el documental, contienen en su particular universo parte de la historia ya escrita.

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Viendo y descubriendo ‘Vikings’ (TNT y disponible también a la carta), tal vez no aprenderás quién fue y cómo vivió realmente el auténtico Ragnar, pues la serie se toma unas cuantas licencias creativas. Pero te harás una idea bastante aproximada y acabarás dominando la mitología escandinava, entre otras materias.

Quién fue Ragnar Lodbrock

El problema de hablar sobre la civilización vikinga es que no tenemos apenas pruebas. Toda la información nos ha llegado a través de mitos y leyendas y de escasa literatura con las ‘Sagas Islandesas’, entre las que se cuenta la ‘Saga de Ragnar Calzas Peludas’.

Era un hombre grande, justo en apariencia y con buena inteligencia, generoso con sus hombres, pero severo con sus enemigos.

Por ellas sabemos que Ragnar Lodbrok, el auténtico protagonista de la serie, existió (sobre el año 800 DC) y que fue un personaje histórico importante. Que le llamaban ‘Calzas Peludas’ por las pieles con las que se abrigaba los pies y que era hijo de Sigurd Ring, rey de Suecia y Dinamarca. Pero no se tiene clara su aparición en la historia y lo que llegó a conseguir. Hay quien duda incluso de que fuera real.

Los testimonios escritos dejan claro que, como en la ficción, su papel llegó a ser trascendental, reinó y conquistó grandes ciudades a lo largo de Francia e Inglaterra. Que conoció a una valerosa guerrera vikinga (Ladgerda, en la ficción, Lagertha) y se casó con ella. Después aparecería Auslag, la que dicen que fue la madre de sus seis hijos. Hasta aquí las coincidencias (y también las primeras discrepancias).

A partir de esos datos, ‘Vikings’ ha creado a su propio antihéroe: el que conquista el trono aupado por el pueblo y no porque fuera una herencia; el que descubre nuevas tierras por su ansia de ir más allá, de expandir su mundo, algo que parece restarle algo de hierro al hecho de que fuera un sanguinario. Como si darle un sentido a su vida nos hiciera verle como alguien mucho más humano de lo que, al parecer, fue. El que se debate entre el amor de las dos mujeres que le dieron hijos, cuando la historia no acaba de clarificar si realmente Ladgerda tuvo ese papel en su vida. El que se enfrenta a un gran dilema, al confrontar a su hermano, cuando no hay escritos que digan que lo tuviera.

En definitiva, Ragnar tenía el potencial para crear uno de esos villanos difíciles de odiar. Un asesino admirable. Un antihéroe de la antigüedad que tan bien encaja en esa oleada de ficciones que se dedican a ensalzar la figura del malo, a hacerla atractiva, intrigante, carismática. A convertirlo en alguien irresistible; en el verdadero héroe.

Mitología escandinava

‘Vikings’ está salpicada de mitos y leyendas. Son muchas las oportunidades que esta ficción (producida por Canal Historia) aprovecha para explorar el universo de la mitología escandinava, a través de las creencias de los personajes.

El pueblo vikingo tiene una fuerte creencia religiosa, incluso entienden que tienen que ser reencarnaciones de los propios dioses, como recoge Víctor Álvarez en su libro ‘Los Vikingos. Crónica de una aventura’. La serie recoge esta espiritualidad dándole así un cariz casi mágico. Añadiendo el ingrediente de fantasía. Los dioses Æsir, al contrario que en la representación católica (y además monoteísta), se muestran a través de la naturaleza. Acompañan físicamente a los protagonistas de esta historia.

Es Thor el que provoca una tormenta cuando los dioses no están de su parte. O eso es lo que ellos interpretan. Floki es la reencarnación de Loki, al menos eso opina el propio Gustaf Skarsgard y así se deja entrever en cierto modo. Es a Odín a quien todos deben su destino. En cualquier caso, nadie pone en duda la existencia de estos dioses. Es un dogma, una verdad incuestionable.

Paradójicamente es la esperanza de atravesar las puertas del Vallhala y reunirse con los dioses  lo único que da un sentido a sus vidas. Ansían vivir, pero también morir, para alcanzar la gloria y pasar la eternidad bebiendo cerveza de grandes cuernos y gritando Skål!

Podría decirse, en conclusión, que la mitología sirve como telar sobre el que se entretejen las historias y conflictos de algunos personajes. Parte del mito se utiliza incluso como base para construir ciertos arcos argumentales, como la relación entre Ragnar y Floki (¿U Odin y Loki?).

La magia Seidr

Entre los vikingos, también había quien se sentía atraído por hechizos y brujería. La magia Seidr se infiltró entre los dioses Æsir por culpa de la diosa Freyja, pero, según los registros, era practicado por sacerdotisas. Algunas de esas ‘Sagas Islandesas’ hablan de profetisas capaces de ver el futuro:

“Había en Colonia una mujer que se llamaba Thorbjorg; era profetisa y la conocían con el nombre de la Pequeña Sibila. Había tenido nueve hermanas, pero ella era la única que seguía viva. Era su costumbre asistir a las fiestas en invierno; la invitaban siempre, especialmente aquellos que sentían una mayor curiosidad por conocer su propio porvenir o las perspectivas de la estación”. (Jornadas ‘Los Vikingos en la historia’, organizadas por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Granada).

Esta suerte de religión pagana, alimentada de encantamientos y de fuerzas ocultas, también está representada en la serie (o así se puede desprender) en el oráculo, el vidente al que acuden los personajes cuando necesitan conocer sus destinos. O una pista sobre ellos. Él, pese a ser ciego, puede verlo todo. Puede saberlo casi todo.

La relación de los protagonistas con este personaje (y, por ende, con la magia Seidr) es contradictoria. Quieren saber y, al mismo tiempo, odian sus respuestas, a veces vagas, a veces casi crípticas. Acuden a él cuando están desesperados. Porque él sabe lo que está por venir: el Ragnarök o la batalla del fin del mundo para la cultura vikinga. Lo que estamos viviendo en esta quinta temporada en TNT.

De nuevo, partiendo de un concepto, la serie se toma absoluta libertad para moldearlo a su antojo, llevarlo a su terreno y convertirlo en un personaje propio, inquietante y oscuro, que le da un halo de misterio a la historia muy acertado.

Costumbres nórdicas

Desde el vestir hasta las armas —hachas, espadas y lanzas—, pasando por su protocolo social o la construcción de navíos, rematados en la proa por esas temibles cabezas de dragones. Y el maravilloso paraje en el que vivían; cómo eran —o debían ser— los paisajes escandinavos hace más de 1.200 años.

‘Vikings’ es una ventana a otro tiempo, otra cultura, otra civilización. Una en que las mujeres tenían un gran protagonismo, en el que podían ser madres y guerreras; por tanto, más avanzada casi que la actual, sin ausencia de machismo.

Su barbarie, de sobra conocida, es quizás el aspecto más fidedigno de la serie. No lo ha adornado ni suavizado y se esfuerza en mostrar todo lo sanguinarios que pueden llegar a ser con prácticas como el Águila de sangre.

Lo que sin duda no te va a faltar con ‘Vikings’ es acción, emociones fuertes y una trama de esas dignas de una saga. Una historia en la que ficción y realidad se entrelazan para crear un gran producto de entretenimiento: una serie de esas que enganchan.

Imágenes | Portada IMDb/Vikings, Lagertha IMDb/Vikings, Ivar IMDb/Vikings, Ragnar IMDb/Vikings © Ahmed Wayne, Floki IMDb/Vikings © 2017 – History

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