El secreto de Blanca Mayandía: sencillas y deliciosas recetas con un toque personal

/ 3 junio, 2020

Cocinar cada día puede ser una experiencia deliciosa. Sal de la rutina y aprende a elaborar platos diferentes para el día a día de forma sencilla y original con Blanca Mayandía.

Si hay algo que el confinamiento nos ha dejado claro es que, si nos ponemos, podemos ser grandes cocineros. Canal Cocina, disponible en Orange TV, estrena la segunda temporada de ‘Cocina con Blanca’. En esta serie, Blanca enseña a preparar sencillas y deliciosas recetas para demostrar que cada día puede ser especial con muy poco esfuerzo.  Nos propone reavivar la creatividad culinaria y no hacer solo pan y postres, que ha sido lo que más ha triunfado en nuestras casas en estos últimos meses.

Y es que Blanca se atreve con todo: entrantes, principales y postres. Hay para todos los gustos: raviolis de albahaca rellenos de gambas, salmonetes en costra de patata, gofres salados con huevo poché o strudel de frutos rojos con salsa inglesa, entre otros sencillos y sabrosos platos.

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Hemos tenido la oportunidad de entrevistar a Blanca Mayandía y esto es lo que nos ha contado.

¿Qué nos espera esta nueva temporada de ‘Cocina con Blanca’?

En esta nueva temporada sigo el hilo de la primera. Quería hacer recetas que fueran fácilmente reconocidas por el público, recetas basadas en cocina tradicional pero siempre dándoles una vuelta para renovarlas. Recetas que, muchas veces parecen que son complicadas y se quedan olvidadas. Yo intento darles una vuelta de tuerca para que sean mucho más atractivas y aligerarlas un poquito. Sobre todo, para que la gente las vea y son con eso, se animen a hacerlas.

¿Cuál es el plato qué más has disfrutado cocinando?

He disfrutado cocinando muchísimos platos. En la segunda temporada me lo he pasado fenomenal grabando porque me siento muy identificada con todas las recetas. Al final, son recetas mías y les voy dando forma, son como mis pequeños “bebés”. Aunque hay alguna que es más tradicional y yo intento no cambiarla porque lo que está bien, ahí se tiene que quedar.

Me ha resultado curioso lo chulo que han quedado muchos postres. Yo no soy repostera, pero sí me gusta hacer postres que pueda hacer la gente en casa. Hay que intentar darle una vuelta a aquellas cosas que nos apetece comer y tirar de ingenio según el tiempo e ingredientes que tengamos.

¿Nos dices un truquillo para dar un giro inesperado a una comida más de diario y salir de la rutina?

Primero hay que tener organización en la nevera. Muchas veces llegamos a casa, tenemos hambre y no nos apetece cocinar. El mejor truco es tenerlo todo organizado y avanzado, lo que llamamos en cocina “mise en place”: todo ordenado, cortado y preparado para que sea llegar a casa y directamente, cocinar.

No creo que a diario haya que dedicar dos horas a hacer un muy buen plato. Mientras tengamos claro 4 conceptos, los platos salen muy bien. Por ejemplo, yo normalmente doro las cosas a fuego muy fuerte y luego pongo un poco de humedad para que se termine de cocinar al vapor.

En la cocina, como en la vida, hay muchas sorpresas. ¿Nos puedes contar alguna anécdota que haya surgido durante el rodaje de la nueva temporada?

Recuerdo por ejemplo un arroz con remolacha. Yo le decía al equipo: “Confiad en mí que va a estar bueno” y todos me miraban con una cara un poco rara pensando: “Un arroz con remolacha no nos mola”. Y al final, el arroz se terminó.

Para mí fue muy importante porque te muestra que muchas veces, cosas que no imaginamos mezclar o preparar porque no estamos acostumbrados o directamente, creemos que no nos gustan, en cuanto lo probamos, salen muy bien. Lo que hay que hacer es ser un poco valientes y arriesgar.

Para meter un poco de cizaña… ¿Cuál es el plato que peor se te da?

Por lo general, los postres. Para ser repostero o pastelero hay que ser muy metódico y a mí me gusta mucho ir probando, añadiendo cosas. Muy rara vez he seguido una receta (salvo los grandes clásicos) y eso en repostería no siempre se puede hacer. Aun así, me gusta mucho cocinar postres porque me concentro mucho en mi mundo.

Esta pregunta tampoco puede faltar. ¿Cómo ha acabado una criminóloga siendo profesora universitaria de gastronomía y presentando la segunda temporada de un canal de cocina en la televisión?

Ha sido una casualidad tras otra. Terminé mi carrera y ejercí un tiempo mientras estudiaba la oposición para Policía Nacional, pero con la crisis del 2008, no salieron plazas. Con ese estrés generado por estudiar y ver que no llegaba a ningún sitio, entré en la Escuela de Cocina con el objetivo de retomar los estudios cuando volviesen a salir oposiciones.

En la Escuela de Cocina avancé mucho, además era una empollona con temas de gastronomía, y mi jefe de estudios me incitó a presentarme a un concurso de televisión para ayudarme con las prácticas. Me presenté, gané y de ahí, ya fui lanzada. Se fueron disipando las ganas de estudiar la oposición. Empecé más con la cocina, se me dio bien y acabé como profesora universitaria de gastronomía. Hasta que un día dije: “Pues Canal Cocina” y ellos me dijeron que sí. Y aquí estamos.

Cuanto menos planeas las cosas, mejor te salen. Las casualidades me han llevado a un punto que me encanta y me hace muy feliz. Me dedico a mi hobby y el tiempo no pasa, estoy muy contenta.

¿Cómo te viste llevando por primera vez tu propio programa de televisión?

‘Blanca Navidad’ fue la primera grabación. Fue un poco surrealista porque no me creía la situación. Pero con el cariño que te dan en plató y la gente que hay alrededor, que es maravillosa, se me pasó rápido. Yo, salí el primer día como con amigos, en seguida me sentí muy integrada.

Estaba acostumbrada a dar clase por lo que la cámara era como un alumno más, me sentí muy natural, muy yo. Cuando me vi por primera vez fue en un reality, que es muy diferente. En este programa me gusté mucho.

¿Cómo te sientes cuando te reconocen por la calle o te cuentan que han hecho tus recetas?

Para mí, es el mejor premio. Me sorprende que, incluso con la mascarilla por la calle, hay gente que me reconoce. Cuando me dicen que han hecho una receta mía o me envían fotos por Instagram, para mí es como haber culminado algo. Yo me siento completa, al 100%. “Te he enseñado, lo has hecho, maravilloso”. Me gusta enseñar a la gente y con Canal Cocina, puedo llegar a más personas.

Y ya para terminar, ¿tortilla de patata con cebolla o sin cebolla?

Con cebolla y muy poco cuajada, por supuesto.

Imágenes | Canal Cocina

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