«Merengue merengue» y otras frases míticas que han marcado el humor de gente como tú

/ 27 febrero, 2019

Una nueva generación ha llegado para enterrar aquellos «comor, fistro pecador». Pisando fuerte, pisando fuerte. Y no lo digo yo, señoría, sino esa actitud de “plata o plomo”, ese tra-tra, que diría Rosalía con mirada desafiante. Mientras dice “te lo has comío”.

El cisma intergeneracional siempre existirá. No necesitas pensarlo de forma consciente. En cuanto te quieras dar cuenta habrás pasado del «mama, déjame en paz» al «ni consola ni consolo». Siempre, inexorablemente, volvemos a los clásicos. Pero hay expresiones, en cambio, que son herencia directa del tiempo en el que viven.

Ya sabes, los nacidos en los 2000 ya son mayores de edad. Esos no han crecido con Chiquito de la Calzada. Incluso, puede que ni siquiera sepan quién fue Chiquito. Entonces, ¿quién ha tomado el testigo a nuestros eternos “al ataquerr”, “cobarrde de la pradera” o “hasta luego, Lucas”

cine clasico español

¿Humor socarrón o drama nacional? Saca el fan del cine clásico español que llevas dentro con este test

Leer artículo relacionado

¿Y qué ha pasado con los “Sosiega, Fiti, sosiega” de ‘Los Serrano’ o los millones de chascarrillos de Florentino Fernández en ‘El Informal’? Enterrados, al lado de una pira de chistes de Gila y otra de ‘Martes y Trece’. La cosa está mu’ mala.

De ‘Aída’ a ‘Cómo conocí a vuestra madre’

Esa generación tal vez no sepa por qué a los más tontos loes llamábamos “Luisma” y “licenciado” a los resabiados. «Ah, claro, el Luisma es tonto, el Luisma se ha metido de todo y se ha quedado sonajero». El pobre Luisma, interpretado por un divertidísimo Paco León, no tenía a nadie que lo protegiera. En Proyecto Hombre lo llamaban “aspirado”, por cómo se drogaba.

Eso era en España. Mientras tanto, en la ficción internacional, nuestro héroe tenía otro nombre: Barney Stinson. Barney y sus “legen… dario”. Y sus “sublime”. Y aquel «cada vez que una chica quiera vengarse de su ex novio, estaremos allí».

¿Has oído hablar del ‘efecto animadora’? Fue una teoría de Barney postulando que los hombres y mujeres resultan más atractivos cuando van en grupo. Aquella trivialidad fue objeto de estudio durante años. Te quedas to’ loco. Pero el tiempo no pasa en balde. Solo hay que recordar aquel “bazinga”, traducido en España como “¡zas, en toda la boca!”, de ‘The Big Bang Theory’. Ya nadie imita a Sheldon. ¿Quién es Sheldon? Igual se lo ha llevado Negan.

De ‘Breaking Bad’ a ‘Narcos’, pasando por ‘Juego de Tronos’

Hubo un momento, hace ahora cinco años —¿en serio, cinco ya?—, donde los avatares de Walter White se habían convertido en una especie de Guy Fawkes de oferta. Por aquel entonces no era raro que un estudiante cortara la clase de Química con un lacónico «science, biatch!!». Pero si alguien puede plantar cara a Jesse Pinkman, ese es el propio Walter, con su taxativo «say my name». Di mi nombre, será lo último que digas.

Aquello fue sustituido por los “plata o plomo, hijoeputa” de Pablo Escobar, una nueva cultura gánster. Claro, “la que riendo me la hace llorando me las paga, mija”.

Pero si de muerte hablamos, ‘Juego de Tronos’ se lleva la palma. Está en el germen de sus mejores aforismos: «El caos no es un pozo, es una escalera». Si tienes un mal día, ya sabes: «¿Qué le decimos al Dios de la Muerte? Hoy no». Si estás harto de algún pesado, puedes recordarle aquello de «Toda mi vida he conocido hombres como tú y toda mi vida les he hecho morder el polvo».

Y, ya sabes, a los tuyos, ni tocarlos: «Es el apellido el que prevalece. Es lo único que queda. No tu orgullo personal, no tu honor… sino la familia».

De ‘La casa de las flores’ a ‘Paquita Salas’

Tanto la serie mexicana como la de los Javis se han convertido por méritos propios en hitos virales. Netflix ha dado cobertura a dos fenómenos bastante libertinos con guiones de telenovela (la primera) y webserie cómica (la segunda).

Seguro que reconoces ese «vaya par de intensas» que puedes lanzar en Twitter de vez en cuando. Si la conversación se tensa más de la cuenta, puedes subir hasta un «¡hija de Judas!». Aunque te recomendamos poner pies en polvorosa con un «se me olvidó cancelar el mariachi», esa frase de Paulina de la Mora que sirve para casi todo.

De Paquita, poco podemos decir. Su personaje es una batería de sentencias lapidarias. Para quien no conozca la producción, aquí van unas líneas a modo de resumen: una popular representante de actores de los años 90 se queda sin su actriz clave. Quiso “hacer un Lorca”, cantar y esas cosas. Para garantizar su supervivencia tendrá que encontrar nuevos talentos que la posicionen, de nuevo, en la cresta del éxito.

Aunque ya sabes: «Para ser un new talent hay que tener dos efes: fe y fotos». No olvides las fotos. Y nada de gordofobia: «Una gorda vale para cualquier época si lo hace bien. Véndelo». Y, si nadie te hace caso, siempre puedes llenarle la bandeja de spam.

«Wubba Lubba Dub Dub»

Oh, geeeez, la culpa es de ‘Rick & Morty’. Esa pareja solo trae desgracias. ¿Qué problema hay con las tradiciones? Ya, lo sé, «científicamente hablando, las tradiciones son estúpidas», «rompe el ciclo, Morty», todo eso. Pero es que, si no, no hay quien se entere de lo que están hablando todos esos chavales. Pero mejor nos calmamos. Como diría Jerry Smith, «¿has intentado relajarte? ¡Es una paradoja!».

¿Te han invitado a un bodorrio y no te apetece ir? «Las bodas son básicamente funerales con pastel». ¿Quieres distraer a alguien? «¡Me he convertido en un pepinillo, Morty! ¡Soy Pickle Riiiick!». Y así. Una serie con una mina de tonterías para explorar.

Aunque la verdadera reina de la ficción animada en cuestión de expresiones pochas, esa es ‘Bojack Horseman’. Su constante sentimiento de derrota nos ayuda a lidiar con la nuestra. ¿Quieres ejemplos? Aquí van tres: «Correr es horrible. TODO es lo peor», «La vida es una serie de puertas cerrándose», «El universo es un vacío cruel e indiferente».

Y, por si no ha quedado claro, la bola extra: «Eres una persona horrible y no entiendes que eres una persona horrible. Y eso no te hace menos horrible». Ahí lo llevas.

«¡Ya has abierto el cajón de la mierda!»

Si hay una serie que ha marcado la forma de hablar de toda una generación, esa es ‘La que se avecina’, llevando un paso adelante la socarronería de su precuela espiritual, ‘Aquí no hay quien viva’. ¿Perrrrdona? En Mirador de Montepinar hemos dejado salir nuestras cuitas más oscuras, nuestras inquietudes de vecino cretino. Sin que nadie nos juzgase.

La producción de los hermanos Caballero para Telecinco ha dejado toda una biblia de expresiones en forma de apps para móvil, de videojuegos tipo quién-es-quién, y una férrea comunidad que hasta guioniza sus propios comics.

Aquí no se dice “bitch”, se dice «guarra con mayúsculas», no hay sexo porque sí, «se consuma el acto» y «hay merengue, merengue». Si algo no te encaja, «¡demanda judicial!». Qué ataque más gratuito. Si prefieres rendirte, entonces «¡dimito como vicepresidente!». Si algo no va contigo, «mayorista, no limpia pescado». Si tienes delante a alguien muy negativo, ya sabes, que no te mine la moral. Para todo lo demás, Radio Patio.

Imagen de cabecera | La que se avecina

/ / / /
Subir